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Afecciones dermatológicas.

La piel, junto con el pelo y las uñas, constituye el revestimiento protector del cuerpo. La piel impide que los gérmenes entren en el cuerpo y dañen los órganos internos. Da soporte a la vida de las demás partes del cuerpo y juega un papel importante a la hora de mantener el sistema inmunitario

La piel también ayuda a regular la temperatura corporal gracias a las glándulas sudoríparas. Cuando el cuerpo se sobrecalienta, las glándulas expulsan humedad, lo que enfría el cuerpo a medida que se evapora. La piel  -como parte del cuerpo responsable del sentido del tacto- es junto con el sistema nervioso quien alerta al cuerpo de posibles peligros al detectar presión, dolor, calor y frío. También es el órgano más grande del cuerpo.

Visita a tu dermatólogo con asiduidad para averiguar si tienes alguna afección o daño en la piel.

Queratosis actínica.

Para muchas personas, la luz solar es una fuente de bienestar. La luz solar aporta calor, vitamina D y la liberación de hormonas que nos hacen sentir bien, como la serotonina. Sin embargo, se sigue subestimando el riesgo de cáncer de piel. El cáncer de piel es el cáncer más común entre la población de raza blanca. Se diagnostican aproximadamente 240.000 personas cada año y el número aumenta rápidamente. Debido a la reducción de la capa de ozono, la exposición a la luz solar es un riesgo para la salud cada vez mayor.

¿Qué es la queratosis actínica? [+info]
La queratosis actínica aparece en zonas de la piel expuestas continuamente al sol. Esta afección es una forma precoz de carcinoma de células escamosas y una variante del cáncer de piel no melanoma. La queratosis actínica también se conoce como "queratosis solar".

El mayor factor de riesgo para el desarrollo de queratosis actínica es una exposición prolongada a los rayos UV. Sin embargo, también son importantes otros factores. Las personas de piel clara tienen un riesgo mayor debido a su escasa pigmentación y, por lo tanto, menor protección de la piel. La inmunosupresión es otro factor de riesgo importante para el desarrollo de la queratosis actínica.
Autoexploración.
La detección temprana de la queratosis actínica puede salvarte la vida. Afortunadamente, puedes examinarte tú mismo en casa. Es importante hacerlo al menos una vez al mes, después del baño o la ducha, frente a un espejo de cuerpo entero. Puedes ayudarte de un espejo de mano para ver las zonas de más difícil acceso. Aquí te ofrecemos una guía sencilla para la autoexploración:
 
Si adviertes algún lunar o marca de aspecto extraño, acude a tu médico. La mayor parte de los cánceres de piel de tipo no melanoma son queratosis actínica pero tanto los carcinomas de células basales y los carcinomas de células escamosas son fáciles de tratar. Sin embargo, existe la posibilidad de que se trate de un melanoma, la forma más grave de cáncer de piel. En cualquier caso, es una buena idea realizarte un examen dermatológico cada año.
 
  • Examina tu cuerpo por delante y por detrás en el espejo, y luego por los lados con los brazos levantados.
  • Dobla los codos. Examina detenidamente la parte inferior y superior de los brazos, por delante y por detrás, y en las palmas de las manos. No te olvides de examinar también las uñas.
  • Revisa la parte posterior de las piernas y los pies, incluso en la planta y entre los dedos.
  • Examina la parte posterior del cuello y el cuero cabelludo con un espejo de mano; no te olvides de mirar detrás de las orejas.
  • Por último, mira la espalda y las nalgas con un espejo de mano.

Usar el protector solar correcto.
El primer paso para prevenir la queratosis actínica es usar el protector solar adecuado siempre que salga. Tu protector solar debería protegerte de los rayos UVA y UVB. El factor de protección solar (FPS) indica cuántas veces se multiplica la capacidad innata de la piel de protegerse. En otras palabras, te dice cuánto tiempo puedes exponer la piel al sol sin quemarte.
 
Generalmente, el FPS indica la protección frente a los rayos UVB, el principal causante de las quemaduras solares. Los protectores solares deberían tener un FPS de al menos 25 frente a los rayos UVB y una alta protección frente a los UVA. Se recomienda aplicar el protector de 20 a 30 minutos antes de exponerse al sol.
10 consejos de protección solar.
  • Evita exponerte al sol entre las 11 de la mañana y las 3 de la tarde.
  • Aplícate protector solar con frecuencia.
  • Usa un protector solar con FPS superior a 30, que sea eficaz frente a los rayos UVB y UVA.
  • Aplícate el protector solar entre 20 y 30 minutos antes de exponerte al sol.
  • Considera usar prendas de ropa que te protejan del sol.
  • Ponte una gorra o sombrero.
  • Protégete los ojos con gafas de sol.
  • Bebe suficiente agua para mantenerte hidratado.
  • Evita las cabinas de rayos ultravioleta (sol artificial).
  • Realízate un examen dermatológico de la piel cada año.

Puedes conocer más detalles y obtener más información en el sitio de European Skin Cancer Foundation.

 

Psoriasis. [+info]

Casi un tres por ciento de la población mundial, hombres, mujeres y niños, incluso recién nacidos, pueden padecer síntomas de psoriasis. Muchos tienen que tolerar un dolor constante por la piel agrietada y sangrante. Algunos luchan con algún tipo de artritis.

Y aun así, la mayor parte de la población mundial piensa que la psoriasis es algo trivial que no merece demasiada atención o empatía. Algunas personas siguen asociando la psoriasis con la falta de higiene o culpan a quienes la padecen y les evitan cuando, de hecho, muchas personas con psoriasis se aíslan porque se avergüenzan de su enfermedad.

¿Qué es la psoriasis?
La psoriasis es una afección que no tiene cura y que provoca placas rojas y escamosas —lesiones— en la piel. Las lesiones pueden aparecer en cualquier zona de la piel. Hay varios tipos diferentes de psoriasis.
  • La psoriasis en placas es el tipo de psoriasis más común y se caracteriza por la aparición de lesiones rojizas con escamas de color blanco plateado en la piel.
  • La psoriasis guttata o en gotas también es bastante común y se caracteriza por lesiones rojas y pequeñas, como gotas, cubiertas por escamas blancas/plateadas.
  • La psoriasis pustular produce lesiones como ampollas de líquido, no infeccioso, y abundante descamación. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, pero normalmente se encuentra en las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • La psoriasis inversa produce lesiones muy rojas con poca o ninguna descamación y aparece en los pliegues de la piel, como las axilas, ingles y bajo los senos.
  • La psoriasis eritrodérmica es poco común y muy dolorosa; se caracteriza por piel roja e inflamada y abundante descamación de piel muerta.
  • Aproximadamente, del 30 % al 50 % de las personas que padecen psoriasis sufren también artritis psoriásica, que produce dolor, rigidez e inflamación en las articulaciones y alrededor de estas. Este tipo de artritis suele afectar a las manos, los pies, las muñecas, los tobillos y la parte inferior de la espalda.
La psoriasis puede ser leve (limitarse a unas pocas zonas de la piel) o moderada / extendida y grave. Una célula de la piel normal madura en un plazo de 28 a 30 días y se descama de la piel sin que nos percatemos de ello. Las células de piel psoriática maduran en menos de siete días. Se amontonan y forman lesiones escamosas. Las lesiones de psoriasis pueden ser dolorosas y producir picazón; también pueden agrietarse y sangrar.
Esta enfermedad afecta a aproximadamente al tres por ciento de la población mundial. Puede desarrollarse en hombres o mujeres de cualquier raza o edad. Normalmente aparece entre los 15 y los 35 años, aunque puede presentarse a cualquier edad, incluso en bebés o ancianos.
¿Qué causa la psoriasis?
Nadie conoce exactamente las causas de la psoriasis. Los médicos creen que está relacionada con el sistema inmunitario y que es genética, lo que quiere decir que puede aparecer en varios miembros de la familia. En las personas con psoriasis se activa, por error, el sistema inmunitario, lo que provoca que las células cutáneas crezcan demasiado rápido. Las células que han crecido tan rápido se acumulan en las capas superiores de la piel y producen lesiones en la superficie.
¿Cómo sé si tengo psoriasis?
No hay una prueba médica específica para la psoriasis. Para diagnosticarla, el médico examinará la piel y posiblemente realice una biopsia para analizar una muestra con microscopio. El punteado de las uñas es, a veces, un signo de psoriasis.

 

 

Eczema. [+info]

Vivir con eczema puede representar un reto continuo para pacientes y familiares. La palabra "eczema" se deriva de una palabra griega que significa "rebosar", lo que viene a ser una buena descripción para los parches rojos, inflamados y con escozor que aparecen durante los períodos de empeoramiento de la enfermedad. Esta enfermedad cutánea puede variar de leve a moderada o grave.

¿Qué es el eczema?
Aunque el término eczema se usa a menudo para la dermatitis atópica, hay otras enfermedades de la piel que también son eczemas. En una lista parcial se podrían incluir: dermatitis atópica, eczema numular (en forma de moneda), eczema dishidrótico, dermatitis seborreica, dermatitis de contacto irritativa y dermatitis de contacto alérgica. Todos los tipos de eczema provocan picazón y enrojecimiento, y algunos, ampollas, supuración o descamación.
 
La dermatitis atópica suele afectar a personas que padecen asma o fiebre del heno, o que tienen familiares que las padecen. La palabra "atópica" se solía usar originalmente para describir las afecciones alérgicas como asma y fiebre del heno.
 
La dermatitis atópica no es contagiosa. Casi siempre comienza en la niñez y normalmente durante la lactancia. Entre los síntomas se incluyen piel seca, con comezón y que se descama, también grietas detrás de las orejas o erupción en las mejillas, brazos y piernas. Mejora y empeora alternativamente. Durante los períodos de empeoramiento, pueden desarrollarse llagas abiertas que supuran o con costra, debido a infecciones o a rascarse.
 
La dermatitis atópica es una enfermedad común en todo el mundo, aunque se presenta más a menudo en zonas urbanas y países desarrollados. Se calcula que un 10 por ciento de la población padece dermatitis atópica en algún momento de sus vidas (esto puede no ser aplicable en los trópicos). Afecta a hombres y mujeres de todas las razas por igual.
 
Tipos de eczema.
Todos los tipos de eczema provocan picazón y enrojecimiento, y algunos, ampollas, supuración o descamación. Hay varias afecciones de la piel que son eczemas. Una lista parcial incluye:
 
  • Dermatitis atópica: el tipo más serio y crónico (de larga duración) de eczema.
  • Dermatitis de contacto: una reacción que se produce cuando la piel entra en contacto con ciertas sustancias que pueden provocar la inflamación de la piel.
  • Eczema dishidrótico: un tipo de eczema que produce ampollas, y que es dos veces más común entre las mujeres. Se limita a los dedos, las palmas de las manos y las plantas de los pies.
  • Eczema numular (forma de moneda): parches redondos de piel seca, que no pican, y que suelen aparecer en los meses de invierno. Puede aparecer en cualquier parte del cuerpo, especialmente en la parte inferior de la pierna.
  • Dermatitis seborreica: una erupción roja, escamosa y con escozor que puede aparecer en varias partes del cuerpo. Las zonas más comúnmente afectadas son el cuero cabelludo, los laterales de la nariz, las cejas, las pestañas, la piel detrás de las orejas y en el centro del pecho.
  • Dermatitis por estasis: un tipo de eczema que puede desarrollarse cuando las venas de la parte inferior de las piernas no devuelven adecuadamente la sangre al corazón.

 
Desencadenantes.
Los factores desencadenantes pueden ser diferentes de una persona a otra. La mayoría de los pacientes con eczema pueden empeorar cuando tienen un resfriado u alguna infección. Algunos pacientes lo llevan peor durante el invierno, mientras que otros no pueden soportar el sudor del clima cálido y húmedo del verano. Entre los desencadenantes comunes del eczema se incluyen los siguientes:
  • Piel seca: el viento, la baja humedad, el frío, lavarse excesivamente sin usar crema hidratante y usar jabones fuertes que secan la piel pueden provocar piel seca y agravar el eczema.
  • Irritantes: cualquier sustancia externa al cuerpo que puede provocar quemazón, enrojecimiento, picazón o sequedad de la piel.
  • Alérgenos: son materias (como polen, caspa de animales, alimentos o polvo) que provocan respuestas alérgicas y pueden empeorar el eczema.
  • Estrés: las personas con eczema suelen reaccionar al estrés (frustración, enfado, temor, vergüenza) sonrojándose y con escozor. El eczema en sí, y su tratamiento, también puede producir estrés. El reto es reconocer el estrés y en cada caso encontrar técnicas que lo disminuyan.
  • Calor y sudoración: la mayoría de las personas con dermatitis atópica notan que cuando tienen calor sienten escozor. Tienen un tipo de calor con picazón que no se produce solo en verano cuando hay humedad, sino siempre que sudan.
  • Infecciones: las infecciones bacterianas por estreptococos son las más comunes, especialmente en brazos y piernas. Puede sospecharse de estas infecciones en zonas donde se ve supuración o pequeños bultos con supuración, costra o pus. Si algunas de las lesiones tienen un aspecto diferente, consulta a tu médico.
Factores genéticos.
Los investigadores han determinado que algunas personas con eczema tienen un defecto genético que provoca la falta de filagrina en la piel. La filagrina es un tipo de proteína que ayuda a formar la capa externa protectora de la piel. Esta barrera protectora protege al cuerpo de gérmenes y otras sustancias extrañas. La falta de filagrina hace que se seque y debilite la barrera de la piel. Esto la hace más vulnerable a irritantes como el jabón y los detergentes. Asimismo, una barrera débil en la piel también hace más fácil que los alérgenos como el polen se introduzcan en el cuerpo. Los científicos creen que esta exposición puede provocar sensibilidad a los alérgenos e incluso a ciertos alimentos.
Cuidados.
El tratamiento más importante para la piel seca es devolverle la hidratación. El objetivo de bañarse e hidratarse es ayudar a que la piel se cure. La mejor forma de hidratar la piel es tomar una ducha o baño cortos e hidratar inmediatamente después.

Usar una loción hidratante eficaz varias veces al día hidrata la piel y mejora su función de barrera. Deberías aplicarte una crema o loción hidratante en las manos cada vez que se lavan o entran en contacto con el agua.

Una vez que comience la inflamación, consulta al médico lo antes posible, ya que será necesario un tratamiento inmediato.

NOTA: RASCAR UNA LESIÓN EN CURACIÓN PUEDE PRODUCIR CICATRICES Y EXACERBAR LA ERUPCIÓN