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actinic keratosis

¿Qué es la queratosis actínica?

La queratosis actínica (AK), también conocida como queratosis solar, es una forma temprana de carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel invasivo, que aparece en la piel que está continuamente expuesta al sol. 1

Se presenta en forma de manchas de color de piel o ligeramente rojizo y un tacto que puede ser rugoso. A veces también pueden ser bastante gruesas y llegar a producir un pequeño cuerno.

Pueden presentarse como lesiones únicas o lesiones múltiples. En este último caso, se debe tener en cuenta la posibilidad de un campo de cancerización (es decir, un área de la piel dañada por el sol que se encuentra alrededor de cada lesión de AK y que muestra los mismos cambios genéticos encontrados en la propia lesión).

La queratosis actínica es una de las enfermedades más comunes en la población mundial. Su incidencia tiende a aumentar debido al envejecimiento de la población, a los cambios en el estilo de vida, con un gran aumento en las actividades al aire libre, y una alta prevalencia en la población inmunodeprimida derivada del aumento en el número de trasplantes de órganos sólidos y el uso cada vez más frecuente de tratamientos inmunosupresores para enfermedades inflamatorias crónicas. 2

No obstante, sigue siendo una enfermedad poco diagnosticada. Muchos de los pacientes con queratosis actínica no lo han consultado nunca con su médico. Esto puede explicarse porque se trata de lesiones a menudo asintomáticas (es decir, no producen picazón, dolor ni ningún otro síntoma); porque en su mayoría afectan a las personas mayores, menos preocupadas por el aspecto cosmético, y, finalmente, por la falta de conocimiento entre la población general sobre la queratosis actínica. 2

 

 

¿Cuáles son los factores de riesgo para desarrollar queratosis actínica?

  • El mayor factor de riesgo para desarrollar queratosis actínica es una exposición prolongada a la luz UV (exposición al sol o uso de aparatos de bronceado artificial). En este sentido, las personas de edad avanzada que han trabajado al aire libre durante mucho tiempo, aquellas a quienes les gusta practicar deporte al aire libre, ir a la playa o que viven en países más cercanos al ecuador, presentan un riesgo mayor de desarrollar queratosis actínica.3-5
  • Otros factores de riesgo son el sexo masculino y las personas con un color de piel claro y pelirrojas o rubias.3-5
  • Por último, las personas inmunodeprimidas también presentan un riesgo mayor de desarrollar queratosis actínica.6-8

 

 

 

¿Por qué es importante diagnosticar la queratosis actínica?

Hay dos razones principales por las que no debemos ignorar estas lesiones:
 
  • Existe el riesgo de que esas lesiones evolucionen a cáncer de piel invasivo (carcinoma escamoso). Si bien el riesgo individual de cada lesión es bajo, no somos capaces dees imposible identificar qué lesión es la que puede evolucionar en el futuro.9
  • La presencia de queratosis actínica es un signo de daño solar en la piel que permite identificar a las personas con un mayor riesgo de desarrollar cualquier tipo de cáncer de piel.10

 

 

 

¿Dónde se manifiesta la queratosis actínica?

La queratosis actínica suele aparecer en las áreas de la piel expuestas al sol de forma crónica2:

  • Cuero cabelludo de personas calvas.
  • Cara (incluyendo. nariz, orejas, frente, mejillas, labio inferior...)
  • Escote
  • Dorso de manos y antebrazos
  • Piernas

 

Es importante realizar periódicamente una autoexploración frente a un espejo de cuerpo entero.

Si sospecha que puede tener algunas de estas lesiones, pida una cita con su médico de cabecera para evaluar su riesgo y comenzar un tratamiento o que lo deriven a un dermatólogo.

 

 

 

¿Cómo se puede prevenir la aparición de queratosis actínica?

El primer paso para prevenir la queratosis actínica es evitar la excesiva exposición a la luz UV:11-14
  • Usar una crema solar adecuada cada vez que se exponga al sol. Esta crema solar debe proteger contra la radiación UVA y UVB. El factor de protección solar (SPF) indica por qué factor se multiplica la capacidad de protección innata de la piel. En otras palabras, indica cuánto tiempo puede su piel estar expuesta al sol sin quemarse (al menos SPF 30). Generalmente se recomienda aplicar la crema 20-30 minutos antes de exponerse al sol.
  • Utilizar una gorra o un sombrero, en particular las personas calvas.
  • Llevar ropa con protección solar.
  • Evitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 15:00.
  • Evitar la luz solar artificial (equipos y cabinas de bronceado).
  • Visitar anualmente al dermatólogo para una revisión.

 

¿Cómo se trata la queratosis actínica?

Es importante tratar la queratosis actínica para impedir que evolucione hacia un cáncer de piel invasivo.1

Actualmente, existe una amplia gama de tratamientos para la queratosis actínica. La elección del tratamiento dependerá del diagnóstico del dermatólogo junto con la opinión del paciente.1

Por lo general, los tratamientos se dividen en 2 grupos:

 

Tratamientos aplicados en consulta:

Estos tratamientos (crioterapia, cirugía, curetaje, terapia fotodinámica láser o convencional) son realizados por el médico y suelen estar indicados para lesiones aisladas (excepto la terapia fotodinámica, que también se usa para tratar el campo de cancerización).

 

Tratamientos aplicados en casa:

Estos tratamientos los realiza el paciente en su casa aplicando un producto tópico en el área afectada durante un periodo de entre un día y varios meses, según el tratamiento escogido. Están especialmente indicados cuando el paciente manifiesta varias lesiones de queratosis actínica y son obligatorios en presencia de un campo de cancerización.

En muchas ocasiones, se pueden combinar varias opciones para obtener mejores resultados.

 

Bibliografía:

  1. Werner RN, et al. International League of Dermatological Societies (ILDS) Evidence and consensus based (S3) Guidelines for the Treatment of Actinic Keratosis, European Dermatology Forum, 2015. Accessed online on July 14th, 2015 at http://www.euroderm.org/edf/index.php/edf-guidelines/category/5-guidelines-miscellaneous.
  2. Ferrándiz C, et al.  Prevalence of actinic keratosis among dermatology outpatients in Spain. Actas Dermosifiliogr. 2016.
  3. Harvey I, Frankel S, Marks R, Shalom D, Nolan-Farrell M. Nonmelanoma skin cancer and solar keratoses. I. Methods and descriptive results of the South Wales Skin Cancer Study. Br J Cancer 1996; 74: 1302–1307.
  4. Frost CA, Green AC. Epidemiology of solar keratoses. Br J Dermatol 1994; 131: 455–464.
  5. Frost CA, Green AC, Williams GM. The prevalence and determinants of solar keratoses at a subtropical latitude (Queensland, Australia). Br J Dermatol 1998; 139: 1033–1039.
  6. Parrish JA. Immunosuppression, skin cancer, and ultraviolet A radiation. N Engl J Med 2005; 353: 2712–2713.
  7. Stockfleth E, Ulrich C, Meyer T, Christophers E. Epithelial malignancies in organ transplant patients: clinical presentation and new methods of treatment. Recent Results Cancer Res 2002; 160: 251–258.
  8. Tessari G, Girolomoni G. Nonmelanoma skin cancer in solid organ transplant recipients: update on epidemiology, risk factors, and management. Dermatol Surg 2012; 38: 1622–1630.
  9. Werner RN, Sammain A, Erdmann R, Hartmann V, Stockfleth E, Nast A. The natural history of actinic keratosis: a systematic review. Br J Dermatol 2013; 169: 502–518.
  10. Chen GJ, Feldman SR, Williford PM, Hester EJ, Kiang SH, Gill I, et al. Clinical diagnosis of actinic keratosis identifies an elderly population at high risk of developing skin cancer. Dermatol Surg. 2005;31:43-47.
  11. Ulrich C, Jurgensen JS, Degen A, Hackethal M, Ulrich M, Patel MJ, et al. Prevention of non-melanoma skin cancer in organ transplant patients by regular use of a sunscreen: A 24 months, prospective, case-control study. Br J Dermatol. 2009;161 Suppl 3:78-84.
  12. Berardesca E, Bertona M, Altabas K, Altabas V, Emanuele E. Reduced ultraviolet-induced DNA damage and apoptosis in human skin with topical application of a photolyase-containing DNA repair enzyme cream: Clues to skin cancer prevention. Mol Med Report. 2012;5:570-574.
  13. Thompson SC, Jolley D, Marks R. Reduction of solar keratoses by regular sunscreen use. N Engl J Med. 1993;329:1147-1151.
  14. Darlington S, Williams G, Neale R, Frost C, Green A. A randomized controlled trial to assess sunscreen application and beta carotene supplementation in the prevention of solar keratoses.A rch Dermatol. 2003;139:451-455.
  15. Stockfleth E., the paradigm shift in treating actinic keratosis: a comprehensive strategy. J Drugs Dermatol 2012;11:1462-1467.